Control físico de plagas, C6

0
No votes yet
Your rating: None

 

 

El Control Físico consiste en la utilización de algún agente físico como la temperatura, humedad, insolación, fotoperiodismo y radiaciones electromagnéticas, en intensidades que resulten letales para los insectos.

El fundamento del método es que las plagas sólo pueden desarrollarse y sobrevivir dentro de ciertos límites de intensidad de los factores físicos ambientales; más allá de los límites mínimos y máximos, las condiciones resultan letales. Los límites varían según las especies de insectos; y para una misma especie, según su estado de desarrollo. Además, los límites de cada factor varían en interacción con las intensidades de los otros factores ambientales y con el estado fisiológico del insecto. Los insectos en diapausa, por ejemplo, son capaces de soportar temperaturas muy bajas que resultarían letales para los individuos que no se encuentran en ese estado.

Los factores físicos del ambiente en el campo son esencialmente los constituyentes del clima, factores que hasta el presente no pueden ser manipulados significativamente por el hombre. En unos pocos casos es posible lograr algunas variaciones microclimáticas que tienen efecto sobre las plagas; como el manejo de la densidad del cultivo (distancia entre plantas y entre surcos), la orientación del surco respecto al movimiento del sol; la utilización de sombra para ciertos cultivos como el cafeto y el cacaotero. Algunos de estos manejos se tratan dentro del Control Cultural puesto que son precisamente las prácticas culturales las que permiten estas variaciones.

El manejo efectivo de los factores físicos del medio, como la temperatura, humedad y radiaciones electromagnéticas, sólo es posible en ambientes cerrados. En esas condiciones se les puede utilizar para combatir plagas de frutas y hortalizas cosechadas, y plagas de productos almacenados.

Authors: 
Fausto H. Cisneros
Publisher: 
AgriFoodGateway.com