Producción de pimiento en sustrato

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El inicio de los cultivos sin suelo en Almería data de principios de los años ochenta. Durante esa década se produjo un tímido aunque progresivo desarrollo del cultivo en lana de roca y perlita en invernaderos comerciales de la zona, aunque no fue hasta mediados de los noventa cuando tuvo lugar una fuerte expansión, como consecuencia del encarecimiento de la ejecución del sistema enarenado tradicional, lo que significó que en muchos de los nuevos invernaderos que se construyeron en aquella época se empezase a utilizar directamente la técnica de cultivo sin suelo con el fin de abaratar costes. Asimismo algunos agricultores se vieron obligados a utilizar dicha técnica como consecuencia del aumento en la incidencia de enfermedades radiculares, derivado del monocultivo y del escaso mantenimiento del suelo enarenado. No obstante, a partir de finales de los noventa empezó a observarse una ralentización en el crecimiento del cultivo sin suelo ya que se produjo un notable descenso en el ritmo de expansión de la superficie invernada y dicha expansión se trasladó a zonas con aguas de peor calidad, en donde prevalece el cultivo en suelo enarenado. Aunque en la actualidad el cultivo sin suelo permanece estancado en Almería, su superficie podría superar las 5000 ha, por lo que esta zona constituye uno de los núcleos más importantes a nivel mundial en lo que a la implantación de dichos sistemas de cultivo se refiere.
Inicialmente el pimiento resultó ser una especie difícil de cultivar en sistemas sin suelo en Almería ya que, al llevarse a cabo su plantación en pleno verano (julio y agosto) en condiciones de alta temperatura, resultaba frecuente que se produjesen problemas de podredumbre radicular en los sacos de sustrato, lo que a su vez conllevaba un escaso desarrollo del cultivo. Con el fin de paliar esta situación, la empresa QUASH (de gran importancia en la zona en aquel momento) desarrolló un contenedor de cultivo a base de poliestireno que se rellenaba con perlita estratificada. Este sistema presentaba mayor inercia térmica que el saco de polietileno tradicional, lo que ayudaba a que se registrasen temperaturas menos extremas a nivel radicular. De este modo fue posible paliar los problemas existentes con el cultivo hidropónico del pimiento y conseguir un buen desarrollo del mismo. Posteriormente se ha perfeccionado el manejo de los sustratos en sacos de polietileno, de forma que resulta perfectamente viable el cultivo de pimiento en los mismos, a pesar de las condiciones extremas que tienen lugar tras el trasplante.
En la actualidad el pimiento es la tercera especie más cultivada en hidropónico en Almería tras tomate y pepino, posición que difiere de la que ocupa cuando se incluye el cultivo en suelo, ya que en este caso es la especie más importante junto con el tomate. La menor evolución experimentada por el pimiento en cultivo sin suelo en comparación con el tomate y el pepino es consecuencia de varias razones:

  • Requiere mayor especialización del agricultor ya que es una especie con un sistema radicular débil que se trasplanta en un periodo de condiciones climáticas extremas, por lo que hay que afinar el manejo para evitar un desarrollo excesivamente generativo y una mortandad elevada de raíces.
  • Con el fin de abaratar costes, se ha venido utilizando una baja densidad de sacos de cultivo, lo que determina una inadecuada distribución para el pimiento que impide lograr el máximo potencial productivo.
  • El cultivo en suelo enarenado ofrece buenos resultados. Además, como se cultiva de cara a invierno, el fruto permanece en la planta mucho tiempo consumiendo energía necesaria para el sistema radical, de forma que no se aprecian diferencias significativas con respecto al suelo.

 
No obstante, utilizando un adecuado marco de plantación se puede aumentar la producción del pimiento en hidropónico, como consecuencia de que el agua está más fácilmente disponible para el cultivo y de que se logra un mejor control nutricional que en el cultivo en suelo. Esto a su vez permite incrementar la calidad del fruto y su precocidad en la maduración. Además, el cultivo hidropónico no requiere preparación del suelo previa a la plantación y presenta menores costes de desinfección, a la vez que origina la proliferación de menos malas hierbas. Finalmente, ofrece la posibilidad de recircular la solución nutritiva, lo que determina un ahorro de agua y fertilizantes y una reducción de la contaminación ambiental.
Las posibilidades que ofrece el cultivo hidropónico de pimiento han permitido el desarrollo de este sistema en otras zonas de España fuera de la provincia de Almería, principalmente en Murcia y Alicante, donde ha supuesto una alternativa al uso del bromuro de metilo en cultivo en suelo.
En la presente comunicación se indican una serie de consideraciones a tener en cuenta para el éxito del pimiento en cultivo sin suelo.

Authors: 
Juan José Magán Cañadas
Publisher: 
Fundación Cajamar
Year: 
2008