Producción hortofrutícola orgánica

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Un buen agricultor orgánico debe conocer perfectamente su sistema productivo, saber cuáles son los problemas sanitarios que pudiesen existir en su agroecosistema particular, con el fin de considerarlos en el diseño y programa de actividades, reduciéndolos al mínimo mediante la prevención y evitando así, el excesivo uso de insumos en su control. En el manejo nutricional ocurre algo similar, las prácticas preventivas como la aplicación de abonos orgánicos, abonos verdes, cultivos asociados, cultivos de cobertera, rotación de cultivos, incorporación de leguminosas, etc., permiten mejorar la calidad del suelo en todos sus aspectos (físico, químico y biológico), y en el mediano plazo reducir considerablemente la cantidad de productos a aplicar para corregir deficiencias nutricionales.
La importancia de un buen manejo preventivo es que permite lograr un equilibrio del agroecosistema productivo después de un período de depuración del sistema, particularmente cuando el predio se ha manejado en forma convencional. De acuerdo a las normas nacionales e internacionales de producción orgánica, dicho período de transición fluctúa entre 24 y 36 meses, en él se deben aplicar todos los principios de la agricultura orgánica, logrando un aumento de la biodiversidad de los componentes del sistema (aéreos y subterráneos) y una mejor fertilidad integral del suelo, esto es: mayor disponibilidad de nutrientes y mejor estructura, retención de humedad, porosidad, actividad de microorganismos benéficos, entre otros. Habitualmente, el primer año de la transición, después de un manejo intensivo convencional, los rendimientos bajan notablemente, ya que como se deja de utilizar productos químicos y el sistema está desequilibrado, se presentan problemas nutricionales y sanitarios, que inciden negativamente sobre la producción. Bajo estas condiciones es apropiado hacer uso de insumos comerciales permitidos. El manejo orgánico preventivo es exitoso y su aplicación permite dar las condiciones necesarias para la llegada y establecimiento de microorganismos benéficos, aumentando la actividad biológica en el suelo y en definitiva dando mejores condiciones físicas, químicas y biológicas para la producción de los cultivos.

Autores: 
María Cecilia Céspedes León
Autores: 
Agustín Infante Lira
Autores: 
Belén Díaz Tobar
Autores: 
María Bernarda Jiménez Guridi
Autores: 
Carlos Alberto Pino Torres
Autores: 
Carolina Isabel Vasquez Palma
Autores: 
Cristian Adasme Berríos
Autores: 
Eduardo Donoso Cuevas
Autores: 
Gustavo Andrés Vidal Lueiza
Autores: 
Juan Hernán Paillan Legüe
Autores: 
Luis Alberto Meléndez Cardoso
Autores: 
Luis Osvaldo Devotto Moreno
Autores: 
María Cecilia Céspedes León
Autores: 
Mariela Arriola Herrera
Autores: 
Nelson Loyola López
Autores: 
Sigrid Marcela Vargas Schuldes
Editora: 
Instituto de Investigaciones Agropecuarias, Centro Regional de Investigación Quilamapu
Año: 
2012